Hola a todos... Este es un espacio para compartir contigo, donde deseo publicar de todo un poco (ya sea de la inspiracion de otros o la mia misma),pero lo importante es que te deje algo a ti en el corazon y te haga reflexionar...
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viernes, 22 de agosto de 2014
Decálogo para vivir bien en tiempos malos
1. Acepta la realidad
No la niegues con ilusiones vanas, ni la agrandes con fantasías catastróficas. Esas son dos tentaciones ante lo difícil y doloroso de la vida.
Dos tentaciones paralizantes; porque si nada malo te desafía, nada tienes que hacer para encararlo, y si lo que sucede es tan tremendo, ya no vale la pena hacer nada.
2. Sufre con valor y realismo
No niegues ni calles tu dolor y tu enojo, ni aumentes tu sufrimiento imaginando lo malo que aún no sucedió y tal vez nunca suceda.
La queja y el lamento tienen su valor como desahogo… ¡En su medida!
El dolor sano , despierta tu capacidad de re-accionar, y el enojo, la rabia, surgen para que afrontes la dificultad.
3. Valora la situación como un desafío y una oportunidad
No mires tus “tiempos malos”, como una amenaza que va a destruirte. Míralos como un desafío y una oportunidad para crecer, para que seas más y mejor tú mismo.
4. Aprende a perder sin perderte tú mismo
En la gran apuesta de la vida, lo importante no es ganar o perder cosas, sino ganarte o perderte a ti mismo.
Perder “cosas”, “lo que tienes”, puede ser doloroso, pero es una oportunidad para que valores lo que eres, un desafío a que te mires a ti mismo.
5. Lucha con valentía y con inteligencia
Cuando los “tiempos son malos”, la reacción sana está en que luches para cambiar lo que se puede. Ni rebelarte encaprichado, ni resignarte resentido porque no todo es posible, te conducirá a salir ganando.
En la lucha creces tú como persona, aunque no logres el objetivo de tu esfuerzo.
6. Reconoce y agradece lo que tienes
Es de necio dejar de ver, de valorar y de disfrutar lo que se tiene, para llorar y lamentar lo que no se tiene o lo que se perdió.
Muchas veces nos hace bien perder algo de lo que tenemos, para valorar mejor lo que somos y lo que aún nos queda…
7. Mira a los otros y ama a tus hermanos
No dejes que el dolor, te encierre en ti mismo.
Si miras a tu alrededor, verás que honestas solo en el naufragio, y comprenderás, que ayudando a otros a salvarse, tú también llegas antes a la orilla.
No compares sólo “para arriba”…, compara “para abajo”, mirando a los que tienen menos o perdieron más…
8. Espera con paciencia y con esperanza
No te impacientes como un niño que lo quiere “todo y ya”. Aprende a postergar, a contar con el tiempo. Espera con paciencia.
Aprende a esperar con esperanza.
Y la esperanza más hermosa es la que nace en las situaciones más desesperantes.
La esperanza, hecha carne en tu vida, te ayuda a vivir de otra manera, a ser de otro modo…La esperanza como el amor, es un bien y un valor en sí misma, un bien de la persona.
9. Perdona, si los hay, a los culpables de tus males
No ganas nada, y pierdes el tiempo, buscando culpables de tus males, en Dios, en los otros, en el destino…
El odio y el rencor envenenan el alma y paralizan tu capacidad creativa para reaccionar sanamente ante tus problemas, disminuyendo tus energías y haciendo que eludas o postergues encarar tu responsabilidad.
10. Ora a tu Dios, si lo tienes
Pero no lo hagas infantilmente, pidiéndole que venga en tu auxilio con un milagro, resolviéndote como a un niño los problemas.
Pídeles, creyendo que no viene como un mago, desde afuera, sino que te sostiene desde adentro, para que te juegues con responsabilidad ante la vida.
René Juan Trossero
martes, 8 de julio de 2014
La amistad quizás sea eso...
Recuérdame que te recuerde, que recordando te acordarás, del
corazón de esta amiga, que nunca te va a olvidar.
Me considero una de tus mejores amigas y creo que tú también lo eres, por lo mucho que ya has hecho, sonriendo y llorando por mi.
Me considero una de tus mejores amigas y creo que tú también lo eres, por lo mucho que ya has hecho, sonriendo y llorando por mi.
Pero no tengo el derecho a exigirte que confíes
ciegamente en mi,
Ni a saberlo todo sobre ti,
Ni a robarte tu tiempo,
Ni a interferir en tus caminos,
Ni a chantajearte con mi bondad,
Ni a exigir que llores primero en mi hombro,
Ni a exigir que corras primero hacia mi,
Ni a reclamar por las verdades que no dijiste,
Ni por las mentiras que proferiste,
Ni por los secretos que ocultaste.
Ni a saberlo todo sobre ti,
Ni a robarte tu tiempo,
Ni a interferir en tus caminos,
Ni a chantajearte con mi bondad,
Ni a exigir que llores primero en mi hombro,
Ni a exigir que corras primero hacia mi,
Ni a reclamar por las verdades que no dijiste,
Ni por las mentiras que proferiste,
Ni por los secretos que ocultaste.
El ser amiga tuya no me da ningún derecho sobre tu conciencia. Al contrario, ser amiga tuya supone solamente querer tu bien, porque te quiero bien. Solo eso.
Te llamare la atención ante ciertos peligros, estaré a tu lado cuando te equivoques y cuando aciertes, estaré preocupada cuando sufras un dolor intenso, estaré inquieta cuando sepa que no estas bien, sonreiré de alegría cuando sepa que eres feliz.
Para mi no quiero nada. Ni siquiera el consuelo de saber si soy o no soy tu mejor amiga, lo que dices o dejas de decir, lo que sientes o dejas de sentir; de saber si crees que soy la mejor persona que paso por tu vida.
¿Qué es entonces lo que espero y lo que deseo?
Lo que espero y deseo es:
Que nunca te canses de mi amistad,
Que nunca te canses de saber que alguien se preocupa por ti, que nunca digas: “ Ya esta aquí otra vez esa pesada”.
Lo que espero y lo que sueño es:
Que si un día necesitas que alguien te escuche, cuentes con mis oídos; que si algún día el dolor te aplana, tengas el coraje sin el temor de
encontrarme cansada, amargada, escandalizada o vacía, de acercarte a mi y decirme que necesitas a alguien como que yo, que busque tan solo tu paz interior.
Lo que realmente anhelo es:
Que entiendas que no te quiero para mi, sino solamente para ti; que no te quiero con exclusividad, sino con ternura sincera de hermana; que
entiendas que si fuera preciso, daría mi vida por ti, que, si las circunstancias lo exigieran, me retiraría para que mi recuerdo o mi presencia jamás te impidieran ser feliz.
No, no necesito de ti; pero, como soy tu amiga, quiero necesitar de ti.
Puedo vivir sin ti, pero con tu amistad se que crecería mucho más.

Finalmente, quiero que conozcas la mayor de las razones por las que he sido tu amiga de todas las horas:
Sin saberlo, me has elevado, muy alto, hasta muy cerca de Dios, siempre que al mirarme en los ojos o al mirar yo los tuyos he descubierto que querías de mi solamente que yo fuera una presencia amiga en tus alegrías y en tus lagrimas.
Y el día en que descubrí que me quieres, pero que no te hago falta y que no es necesario que te agarres a mi como tabla de salvación, ese día fue cuando sentí la victoria de ser amiga.
Todo lo que quise y lo que quiero es conquistarte para devolverte a tu propia tranquilidad.
Que entiendas que no te quiero para mi, sino solamente para ti; que no te quiero con exclusividad, sino con ternura sincera de hermana; que
entiendas que si fuera preciso, daría mi vida por ti, que, si las circunstancias lo exigieran, me retiraría para que mi recuerdo o mi presencia jamás te impidieran ser feliz.
No, no necesito de ti; pero, como soy tu amiga, quiero necesitar de ti.
Puedo vivir sin ti, pero con tu amistad se que crecería mucho más.

Finalmente, quiero que conozcas la mayor de las razones por las que he sido tu amiga de todas las horas:
Sin saberlo, me has elevado, muy alto, hasta muy cerca de Dios, siempre que al mirarme en los ojos o al mirar yo los tuyos he descubierto que querías de mi solamente que yo fuera una presencia amiga en tus alegrías y en tus lagrimas.
Y el día en que descubrí que me quieres, pero que no te hago falta y que no es necesario que te agarres a mi como tabla de salvación, ese día fue cuando sentí la victoria de ser amiga.
Todo lo que quise y lo que quiero es conquistarte para devolverte a tu propia tranquilidad.
De ti solo deseo guardar un recuerdo:
El de las muchas veces que vi todo lo que tenías de Dios dentro de tu rabia contenida y de tu corazón generoso y empapado de lágrimas. Tu me enseñaste mucho más de lo que crees. Por eso, cuando no podía hablar de Dios contigo, hablaba con Dios de ti. Y de alguna forma nunca deje de estar a tu lado.
Pero ¿sabes que es lo que más me encanta de nuestra amistad?
Creo que has permanecido libre a pesar de haberme escuchado tanto y se que nunca me has esclavizado.
Si todo esto no es amistad, entonces no soy tu amiga.
Si todo esto es amistad, entonces estamos en paz.
Tu creciste en Dios por tu lado, y yo crecí por el mío.
¡ La amistad quizá sea eso!
El de las muchas veces que vi todo lo que tenías de Dios dentro de tu rabia contenida y de tu corazón generoso y empapado de lágrimas. Tu me enseñaste mucho más de lo que crees. Por eso, cuando no podía hablar de Dios contigo, hablaba con Dios de ti. Y de alguna forma nunca deje de estar a tu lado.
Pero ¿sabes que es lo que más me encanta de nuestra amistad?
Creo que has permanecido libre a pesar de haberme escuchado tanto y se que nunca me has esclavizado.
Si todo esto no es amistad, entonces no soy tu amiga.
Si todo esto es amistad, entonces estamos en paz.
Tu creciste en Dios por tu lado, y yo crecí por el mío.
¡ La amistad quizá sea eso!
Evelyn
Recuerda compartir una linda sonrisa con los demas,
Muchas bendiciones para ti!
Recuerda compartir una linda sonrisa con los demas,
Muchas bendiciones para ti!
Dedicado a ti que te consideras mi amigo (a) y mas aun mejor amigo (a)...
viernes, 16 de agosto de 2013
Hubo un momento...
Hubo un momento en el que la noche parecía eterna y hoy todo eso parece tan lejano.
Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo.
Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas.
Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino.
Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más.
Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces.
Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras.
Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna ; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar ; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste paralizado mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que un instante también puede cambiar tu vida y aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil... ¡mañana será un tesoro!
Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo.
Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas.
Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino.
Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más.
Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces.
Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras.
Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna ; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar ; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste paralizado mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que un instante también puede cambiar tu vida y aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil... ¡mañana será un tesoro!
martes, 4 de junio de 2013
HUBO UN DIA...
Hubo un momento en el que creías que la tristeza seria eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a
ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores
momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la
comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero
visito el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna; y sin dejarte ni siquiera entristecerte, termino en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar; y hoy es un examen mas que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo; y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te
quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca
olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño
hecho realidad.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad.
Este mensaje es especialmente para ti.....para que recuerdes que todas
las situaciones buenas o malas que vienen a nuestra vida es por un
propósito de parte de Dios.
viernes, 15 de marzo de 2013
Los dias grises...
Los hay, desde luego. ¡Y muy frecuentes!
Hay días en los que brilla el sol, la vida sigue como siempre: las cosas no han cambiado, nada urgente nos falta en apariencia y sin embargo... Nos sentimos mal, como incompletos, como... insuficientes, como desalentados y extraños.
Ese día en que abres los ojos y no sabes por qué, traes un desánimo que te nació en el sueño, que te brotó en lo alto de la noche y se filtró a tu alma gracias a quién sabe que asociaciones oscuras y angustiosas.
Ese día en que te cuesta trabajo levantarte. ¡Ayer estaba todo bien! Ese día en que presientes que nada va a ir como tú lo deseaste, ese día que no tiene color, cuyas primeras horas son de laxitud, recelo o ligera zozobra.
Ese día, es un día que nació gris.
Nunca se puede evitar esto. La química de nuestro cuerpo, la reacción desconocida de factores internos a estímulos que no descubrimos todavía, nos quieren pintar este día de gris. Gris opaco. Gris depresivo. Gris pasivo. Gris marginal.
Pero...
Lo que sí puedes hacer, cuanto antes, es tomar tú mismo, tú misma, la decisión de activar tus propios pinceles y aprovechar ese gris neutro para inundarlo de figuras diversas: ¡Flechas verdes, curvas doradas, zig-zags blancos, puntos azules!
Puedes convertir en unos cuantos segundos o minutos ese panorama triste en un deseo realizable, un canto que te estimule, un silencio que te hable.
No hay días grises... ¡todos son iguales!
Quien les da color eres tú.
Quien es capaz de alegrarse con la lluvia o admirar la tempestad, eres tú. Quien se echa a llorar bajo un sol espléndido o un cielo maravilloso, eres tú. Porque no son los días los que te dan color. Eres tú quien puede pintar como desees, cada día.
Si sientes que comienza todo gris...
¡Decídete y llénalo de color!
Cierra los ojos. Respira hondo, piensa claro...
¡Y vive como nunca el día de hoy!
¡Los mejores colores de la vida están siempre dentro de ti mismo!
Abrir los ojos a otro día, es un regalo de Dios!!
viernes, 8 de marzo de 2013
EL VALOR DE LA MUJER
Cuenta la leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.
Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:
tomo la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.
Mezcló tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la di al hombre.
Después de una semana, vino el hombre y le dijo: !!Señor, la la mujer que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella.
Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.
Paso otra semana. volvió el hombre y le dijo: Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la mujer que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto.
Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba. me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios devuélvemela!!! porque no puedo vivir sin ella!!
Ya veo, dijo Dios ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella.......
Anónimo.
viernes, 18 de enero de 2013
Apuntes de Anatomía
Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos en el conocimiento y profundidad de DIOS.
Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni lo alto del cielo con LA GRANDEZA DE DIOS.
Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean igual que Jesús entregó sus manos en la cruz.
Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia, y así poder distinguir la voz del Señor al hablarte.
Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de oración y charla con el Todopoderoso.
Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada, pues en la cruz se entregaron y vencieron las cargas de tu alma.
Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes, para que te comuniques con sabiduría y entendimiento.
Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros, y para que los muestres al mundo en señal de agradecimiento por las bendiciones que Dios te ha concedido.
Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten, hablando palabras de consolación y vida.
Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie, siempre peleando la buena batalla.
Que la PIEL te sirva de puente y no de valla, cuando al tacto de tus semejantes emanes la energía espiritual de sanidad y salvación que nuestro Divino Señor a depositado en ti...
Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornen más que un buen peinado, adornando pensamientos de prosperidad
Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie, y sí la fuerza para apoyar al herido y levantar al caído
Que el CORAZÓN toque su música con amor para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante, bendiciendo tu vida y la de los tuyos...en preparación para el encuentro final con nuestro Creador.
martes, 1 de enero de 2013
Oración de fin y principio de año
Para todos paz, salud, amor y prosperidad. Feliz Año Nuevo!
Padre, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias, por todo aquello que recibí de Ti.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario, aún sin estrenar y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti.
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.
Amén
Al terminar este año quiero darte gracias, por todo aquello que recibí de Ti.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario, aún sin estrenar y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti.
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.
Amén
martes, 11 de diciembre de 2012
¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!
¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!
Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias para padres e hijos.
¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué le respondería a mi hijo, si él me hiciera esa pregunta?
Esta podría ser una respuesta:
¡¡Hijo, un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tu te has metido en la mía!!
Hace muchos años, gracias al profundo amor que mamá y yo nos tenemos, Dios permitió que llegaras a nuestras vidas y ocuparas todo nuestro tiempo. Antes de que nacieras, mamá se encontraba mal, no podía comer, y además debía guardar reposo, así que yo, tuve que encargarme de las tareas de la casa, además de mi trabajo.
Los últimos meses, antes de que llegaras a este mundo, mamá no podía dormir y tampoco me dejaba dormir a mí.
Antes de nacer los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de nuestro salario se gastaba en ti, en el médico que atendía a mamá, en medicamentos y en comprarte lo mejor. Mamá quería cómprate todo lo que veía para bebes, las mejores prendas, y lo más lindo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Llegó el día en que naciste y compramos un recuerdo para regalar a todos aquellos que vinieran a conocerte.
Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras un reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras veces te sentías mal y llorabas todo el tiempo, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Comenzaste a dar los primeros pasos y tuvimos que estar detrás de ti todo el tiempo, ya no podíamos sentarnos tranquilos a leer el periódico, a ver una película, ni podía ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando menos lo esperaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
Y tu, me dices:
¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Todavía recuerdo el primer día que fuiste a la escuela. Tuve que llamar al trabajo y decir que no podía ir, porque tuve que acompañarte al colegio y estar contigo. Tú no querías entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, hasta que tomaras confianza.
A las pocas semanas ya no me pedías que no me fuera, y unos pocos días mas tarde, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Seguiste creciendo y nos pedías que te lleváramos al lugar en que te reunías con tus amigos, y que te dejáramos y te recogiéramos unas calles antes. Eras demasiado moderno y no se cuantas cosas más.
No querías llegar temprano a casa, te molestabas que te pusiéramos límites o reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos "desconocidos" para ti.
Y tu, me dices:
¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Cada vez sé menos de ti, y lo que sé, es a través de los demás, ya no quieres hablar conmigo, dices que siempre te estoy regañando. Todo lo que yo hago está mal y te burlas de mí.
Y yo me pregunto, ¿Cómo con tantos defectos he podido darte todo lo que tienes?
Mamá se queda despierta y no me deja dormir preguntándome si has llegado a casa, diciéndome que es muy tarde y que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 de la mañana y no has llegado.
Solo cuando te oye entrar en casa y cerrar la puerta de tu habitación, podemos dormir.
Y tu, me dices:
¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
Te aburre hablar con personas como nosotros, que no entienden el mundo de hoy, por eso sólo me buscas cuando hay que pagar algo, necesitas dinero para la universidad, o para tu diversión.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??
¡¡Hijo, yo no me meto en tu vida… tu te has metido en la mía, y te aseguro que no me arrepiento de que lo hayas hecho y la hayas cambiado para siempre!!
Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti una persona de bien.
Además si no lo hago yo, otros se meterán en tu vida y esa es una responsabilidad que me corresponde a mí.
¡¡ Sólo los padres que saben como meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar y ser amados!!
“La paternidad no es un capricho o un accidente, es un don de Dios, que nace del Amor”
jueves, 25 de octubre de 2012
Más allá de las apariencias
Más allá de lo que aparentan los seres, busca su alma y su espíritu.
Aprende a considerar a los hombres y a las mujeres
con un sentimiento sagrado, y detrás de sus vestidos,
detrás de la forma de su cuerpo o de su cara, descubrirás su alma
y su espíritu, todas las criaturas que has descuidado, abandonado
y despreciado se te mostraran extraordinariamente preciosas.
El propio Cielo que las ha enviado a la Tierra con esos disfraces
las considera tesoros, receptáculos de la Divinidad. Así pues,
en las personas no debieras considerar tan sólo la apariencia física,
la fortuna, la situación, la instrucción, sino el alma y el espíritu;
de otro modo nunca conocerás lo esencial.
Deberás darte cuenta que incluso los que se pasean aquí como mendigos
o vagabundos son, en realidad, a los ojos de Dios que los ha creado,
príncipes y princesas.
Omraam Mikhael Aivanhov
lunes, 15 de octubre de 2012
FRACASO...
Fracaso no significa que somos unos fracasados, significa que todavía no hemos tenido buen éxito.
Fracaso no significa que no hemos logrado nada, significa que hemos aprendido algo.
Fracaso no significa que hemos actuado como necios, significa que hemos tenido mucha fe.
Fracaso no significa que hemos sufrido el descredito, significa que estuvimos dispuestos a probar.
Fracaso no significa falta de capacidad, significa que debemos hacer las cosas de distinta manera.
Fracaso no significa que somos inferiores, significa que no somos perfectos.
Fracaso no significa que hemos perdido nuestra vida, significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
Fracaso no significa que debemos echarnos atras, significa que tenemos que luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamas lograremos nuestras metas, significa que tardaremos un poco más en alcanzarlas.
Fracaso no significa que DIOS NOS HA ABANDONADO.
¡Significa que DIOS tiene una idea mejor!
martes, 9 de octubre de 2012
El Mejor Día...
Tengo responsabilidades que cumplir hoy, soy importante.
Mi trabajo es escoger que clase de día voy a tener, hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso, o puedo dar gracias a dios porque las plantas están siendo regadas gratis.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme porque estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme por todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo estudiar y abrir mi mente enérgicamente y llenarla de nuevos y ricos conocimientos.
El día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma, y aquí estoy yo!... su escultor.
Lo que suceda hoy depende de mi, de nadie más. Yo debo escoger que tipo de día voy a tener.
Ten un gran día. . . Dios te lo regala. . . disfrútalo!
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme porque estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme por todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo estudiar y abrir mi mente enérgicamente y llenarla de nuevos y ricos conocimientos.
El día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma, y aquí estoy yo!... su escultor.
Lo que suceda hoy depende de mi, de nadie más. Yo debo escoger que tipo de día voy a tener.
Ten un gran día. . . Dios te lo regala. . . disfrútalo!
martes, 2 de octubre de 2012
Valorando lo que tenemos
Hay muchos que son sordos.
"Aunque cierro los ojos cuando, al despertar, el sol se mete en mi habitación... gracias a Dios que puedo ver.
Hay muchos ciegos.
"Aunque me pesa levantarme y pararme de la cama... gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo.
Hay muchos postrados que no pueden.
"Aunque regaño cuando no encuentro mis cosas en su lugar porque niños hicieron un desorden... gracias a Dios que tengo familia.
Hay muchos solitarios.
"Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor... gracias a Dios que tengo alimentos.
Hay muchos con hambre.
"Aunque mi trabajo es monótono y rutinario... gracias a Dios que tengo ocupación.
Hay muchos desempleados.
"Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme... gracias a Dios por la vida".
Si hacemos llegar este mensaje a la gente que conocemos,
contribuiremos a hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
Hay muchos ciegos.
"Aunque me pesa levantarme y pararme de la cama... gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo.
Hay muchos postrados que no pueden.
"Aunque regaño cuando no encuentro mis cosas en su lugar porque niños hicieron un desorden... gracias a Dios que tengo familia.
Hay muchos solitarios.
"Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor... gracias a Dios que tengo alimentos.
Hay muchos con hambre.
"Aunque mi trabajo es monótono y rutinario... gracias a Dios que tengo ocupación.
Hay muchos desempleados.
"Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme... gracias a Dios por la vida".
Si hacemos llegar este mensaje a la gente que conocemos,
contribuiremos a hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Amistad es una palabra bien pequeña...
Amistad es una palabra bien pequeña, pero nunca viene sola.
Ella da siempre la mano con el cuenta conmigo, estoy aquí, si necesitas, me llamas. Estoy feliz por ti, vibro por ti, si necesitas un hombro, tengo dos. Pienso en ti, me agrado de ti, te estoy oyendo, no te olvido, aunque no nos hablemos todos los días…
Amistad es ese amor misterioso y placentero del corazón dividido y unificado al mismo tiempo.
¿Quién puede entender que el corazón pueda amar tanto y a tantos?
El corazón de un amigo es un mapamundi donde cada uno se encuentra en algún lugar, pero todos hacen parte del mismo globo.
Diferentes, especiales e importantes, cada uno con su manera.
Y son en las diferencias que nos completamos, en las desavenencias que aprendemos el perdón, la paciencia y la humildad.
Ser amigo es saber aceptar que los demás no sean iguales a nosotros, pero que sus valores pueden enriquecer aún más lo que tenemos y amarlos a pesar de las diferencias, como se ama una rosa con espinas, pero no menos bella.
Solo no es quien no tiene a nadie; solo es quien no tiene un amigo.
Poco importa saber en que parte del mundo se encuentran nuestros amigos si podemos sentir en el alma que, dentro de nosotros y dentro de ellos, hay un espacio reservado que nada más podrá llenar.
Amistad, dulce amistad…
Si somos dos, unidos seremos un lazo fuerte.
Si somos muchos, seremos una cadena que nada podrá vencer.
Letícia Thompson
viernes, 24 de agosto de 2012
El libro de la vida...
El día de tu nacimiento, cuando solo sabías llorar, recibiste mil besos y caricias, pero también un libro con las hojas en
blanco, sin estrenar: ¡EL LIBRO DE TU VIDA! .
Desde aquel instante comenzaste a escribir la historia de tu vida. Ya llevas varias páginas. ¿Qué has escrito hasta ahora?.
A veces escribimos y escribimos y nunca ojeamos las páginas escritas.
Toma el libro de tu vida y repásalo durante unos minutos. Tal vez encuentres capítulos o páginas que te gustaría besar,
algunas escenas te harán llorar, y al abrir alguna página amarilla o reciente, te entraran ganas de arrancarla.
Se ve negra con salpicaduras de tinta.
Pero Pilatos te diría: ¡Lo escrito , amigo, escrito está!.
Tú lo has escrito con tu puño y letra. No con la tinta de una "bic" o de una pluma, sino con la tinta de tu libertad.
"Tú mismo has forjado tu propia aventura", decía el manco Lepanto.
"Porque veo al final de mi duro camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino", sentencia Amado Nervo, quien
prefiere la metáfora del arquitecto.
No arranques esas páginas, pide perdón si cometiste un error, para que así se borren todos tus garabatos y así podrás
continuar escribiendo tu historia mejor que ayer.
¿Por qué no almacenar el libro de tu vida entre los Best Seller del mundo? Aprovecha tu tinta porque tarde o temprano se
te va acabar, y ¡no se venden repuestos ni en los kioscos ni en las librerías!
La vida es una y se vive una sola vez. La muerte cerrará tu libro.
Y al final solo pedirán tu libro, y alguien lo leerá o lo pasará en video, como las aventuras.
Todos somos arquitectos y novelistas, así que , amig@, borrón y cuenta nueva.
Comienza cuanto antes Tu Best Seller.
Desconozco el Autor.
jueves, 23 de agosto de 2012
La Mariposa Azul...
Había
un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas
siempre hacían muchas preguntas. A, algunas de ellas, el padre sabía
responder a otras no. Como pretendía ofrecerles la mejor educación,
mando a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una
colina.
El
sabio siempre respondía todas las preguntas sin siquiera dudar.
Impacientes con el sabio, las niñas decidieron inventar una pregunta que
el no sabría responder. Entonces, una de ellas apareció con una linda
Mariposa Azul que usaría para engañar al sabio.
-”¿Qué vas a hacer?” preguntó la hermana,
-”Voy
a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si esta viva
o muerta”. Si el dijese que esta muerta abriré mis manos y la dejaré
volar, si dice que esta viva la apretaré y la aplastaré”.
Y así cualquiera que sea su respuesta, sería una respuesta equivocada!.
Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.
“Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio, esta viva o muerta?
Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió
“Depende de ti ….. Ella esta en tus manos”
Así
es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debemos culpar a
nadie cuando algo falle, somos responsable por aquello que conquistamos
(o no conquistamos).
lunes, 23 de julio de 2012
El niño que fuimos...
A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar. Percibimos que el instante mágico de aquel día, pasó y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.
Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz.
Ese niño que fuimos un día continúa presente. “Bienaventurados los niños, porque de ellos es el Reino de los Cielos”.
Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.
Existen muchas maneras de suicidarse. Los que tratan de matar el cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que tratan de matar el alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen sea menos visible a los ojos del hombre.
Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él.
No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha.
Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente a otro.
Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás.
Recuerden que la sabiduría de los hombres es locura ante Dios. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar.
Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida…
Paulo Coelho
martes, 26 de junio de 2012
No...
No minimizes tu valor comparandote con otros.
Son esas diferencias lo que nos hace seres especiales.
No hagas tus metas por lo que para otras personas sea importante.
Solo tú sabes lo que es mejor para ti.
Nunca tomes en vano las cosas cercanas a tu corazón.
Aferrate a ellas como te aferras a la vida
pues sin ellas la vida no tiene sentido.
No permitas que tu vida se resbale por tus dedos,
viviendo en el pasado o viviendo en el futuro
vive tu vida un día a la vez
y podras disfrutar todos los días de tu vida.
No te rindas cuando aún tienes algo que ofrecer
nada es realmente en vano
hasta el momento en que tu decides dejar de intentarlo.
Es un hilo muy frágil lo que nos une a los otros.
no tengas miedo de encontrar riesgos
es asumiendo esos riesgos que aprendemos a vivir.
No le cierres la puerta al amor
diciendo que es difícil de encontrar.
La manera más rápida de encontrar amor es dando amor,
La manera más rápida de perder al amor
es aferrandonos muy fuertes a el...
No rechases tus sueños, sino tienes sueños no tienes esperanza,
sino tienes esperanza no tienes un propósito.
No corras por la vida tan rápido que olvides,
no solamente donde has estado sino hacia donde vas.
La vida no es una carrera sino una jornada
para ser saboreada a cada paso que des...
Son esas diferencias lo que nos hace seres especiales.
No hagas tus metas por lo que para otras personas sea importante.
Solo tú sabes lo que es mejor para ti.
Nunca tomes en vano las cosas cercanas a tu corazón.
Aferrate a ellas como te aferras a la vida
pues sin ellas la vida no tiene sentido.
No permitas que tu vida se resbale por tus dedos,
viviendo en el pasado o viviendo en el futuro
vive tu vida un día a la vez
y podras disfrutar todos los días de tu vida.
No te rindas cuando aún tienes algo que ofrecer
nada es realmente en vano
hasta el momento en que tu decides dejar de intentarlo.
Es un hilo muy frágil lo que nos une a los otros.
no tengas miedo de encontrar riesgos
es asumiendo esos riesgos que aprendemos a vivir.
No le cierres la puerta al amor
diciendo que es difícil de encontrar.
La manera más rápida de encontrar amor es dando amor,
La manera más rápida de perder al amor
es aferrandonos muy fuertes a el...
No rechases tus sueños, sino tienes sueños no tienes esperanza,
sino tienes esperanza no tienes un propósito.
No corras por la vida tan rápido que olvides,
no solamente donde has estado sino hacia donde vas.
La vida no es una carrera sino una jornada
para ser saboreada a cada paso que des...
miércoles, 20 de junio de 2012
Las manos del abuelo...
¡Nunca volveré a ver mis manos de la misma manera!
El abuelo, con noventa y tantos años, sentado débilmente en la banca del patio. No se movía, solo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos. Cuando me senté a su lado no se dio por enterado y cuanto más tiempo pasaba, más me preguntaba si estaría bien. Finalmente, no queriendo realmente estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté cómo se sentía.
Levantó su cabeza, me miró y sonrió. “Sí, estoy bien, gracias por preguntar”, dijo en una fuerte y clara voz.
“No quise molestarte, abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien”, le expliqué.
“¿Te has mirado jamás tus manos?” preguntó. “Quiero decir, ¿realmente nada más mirarte las manos?”
Lentamente abrí mis manos y me quedé contemplándolas. Las volví, palmas hacia arriba y luego hacia abajo. No, creo que realmente nunca las había observado, le dije mientras intentaba averiguar qué quería decirme. El abuelo sonrió y me contó esta historia:
“Detente y piensa por un momento acerca de tus manos, cómo te han servido bien a través de los años. Estas manos, aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida.
Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo. Cuando niño, mi madre me enseñó a plegarlas en oración. Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas. Han estado sucias, raspadas y ásperas, hinchadas y dobladas. Se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi recién nacido hijo. Decoradas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy en especial.
Ellas temblaron cuando enterré a mis padres y esposa y cuando caminé por el pasillo con mi hija en su boda. Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello y lavado y limpiado el resto de mi cuerpo. Han estado pegajosas y húmedas, dobladas y quebradas, secas y cortadas. Y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen plegando para orar.
Estas manos son la marca de donde he estado y la rudeza de mi vida. Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las Suyas cuando me lleve a Casa. Y con mis manos, Él me levantará para estar a Su lado y allí utilizaré estas manos para tocar Su Rostro”.
Nunca volveré a mirar mis manos de la misma manera. Pero recuerdo que Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y se lo llevó a casa.
Cuando mis manos están heridas o dolidas, pienso en el abuelo. Sé que él ha recibido palmaditas y abrazos de las manos de Dios. Yo también quiero tocar el rostro de Dios y sentir Sus manos en el mío.
Nuestras manos son una genuina bendición… de hecho, basta imaginarnos el vernos privados de ellas o su uso para darnos cuenta de cuán importantes son.
Otra cosa que la historia de hoy me hizo pensar fue lo que hacemos con esas manos en cuanto a nuestras relaciones con los demás: ¿las usaremos para abrazar y expresar cariño y afecto o las esgrimiremos para exhibir ira y rechazo? Ojalá que este pensamiento nos ayude a escoger con sabiduría.
martes, 19 de junio de 2012
La rosa y el sapo
Había una vez una rosa roja muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa mas bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto le ordena al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Esta bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasa por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
Le dijo entonces: Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasa? La rosa contesta: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.
El sapo solo contesta. Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Moraleja:
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos “sirven” para nada. Dios no hace a nadie para que sobre en este mundo, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.
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