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viernes, 22 de agosto de 2014

Decálogo para vivir bien en tiempos malos


1. Acepta la realidad

No la niegues con ilusiones vanas, ni la agrandes con fantasías catastróficas. Esas son dos tentaciones ante lo difícil y doloroso de la vida.
Dos tentaciones paralizantes; porque si nada malo te desafía, nada tienes que hacer para encararlo, y si lo que sucede es tan tremendo, ya no vale la pena hacer nada.

2. Sufre con valor y realismo

No niegues ni calles tu dolor y tu enojo, ni aumentes tu sufrimiento imaginando lo malo que aún no sucedió y tal vez nunca suceda.
La queja y el lamento tienen su valor como desahogo… ¡En su medida!
El dolor sano , despierta tu capacidad de re-accionar, y el enojo, la rabia, surgen para que afrontes la dificultad.

3. Valora la situación como un desafío y una oportunidad

No mires tus “tiempos malos”, como una amenaza que va a destruirte. Míralos como un desafío y una oportunidad para crecer, para que seas más y mejor tú mismo.

4. Aprende a perder sin perderte tú mismo

En la gran apuesta de la vida, lo importante no es ganar o perder cosas, sino ganarte o perderte a ti mismo.
Perder “cosas”, “lo que tienes”, puede ser doloroso, pero es una oportunidad para que valores lo que eres, un desafío a que te mires a ti mismo.

5. Lucha con valentía y con inteligencia

Cuando los “tiempos son malos”, la reacción sana está en que luches para cambiar lo que se puede. Ni rebelarte encaprichado, ni resignarte resentido porque no todo es posible, te conducirá a salir ganando.
En la lucha creces tú como persona, aunque no logres el objetivo de tu esfuerzo.

6. Reconoce y agradece lo que tienes

Es de necio dejar de ver, de valorar y de disfrutar lo que se tiene, para llorar y lamentar lo que no se tiene o lo que se perdió.
Muchas veces nos hace bien perder algo de lo que tenemos, para valorar mejor lo que somos y lo que aún nos queda…

7. Mira a los otros y ama a tus hermanos

No dejes que el dolor, te encierre en ti mismo.
Si miras a tu alrededor, verás que honestas solo en el naufragio, y comprenderás, que ayudando a otros a salvarse, tú también llegas antes a la orilla.
No compares sólo “para arriba”…, compara “para abajo”, mirando a los que tienen menos o perdieron más…

8. Espera con paciencia y con esperanza

No te impacientes como un niño que lo quiere “todo y ya”. Aprende a postergar, a contar con el tiempo. Espera con paciencia.
Aprende a esperar con esperanza.
Y la esperanza más hermosa es la que nace en las situaciones más desesperantes.
La esperanza, hecha carne en tu vida, te ayuda a vivir de otra manera, a ser de otro modo…La esperanza como el amor, es un bien y un valor en sí misma, un bien de la persona.

9. Perdona, si los hay, a los culpables de tus males

No ganas nada, y pierdes el tiempo, buscando culpables de tus males, en Dios, en los otros, en el destino…
El odio y el rencor envenenan el alma y paralizan tu capacidad creativa para reaccionar sanamente ante tus problemas, disminuyendo tus energías y haciendo que eludas o postergues encarar tu responsabilidad.

10. Ora a tu Dios, si lo tienes

Pero no lo hagas infantilmente, pidiéndole que venga en tu auxilio con un milagro, resolviéndote como a un niño los problemas.
Pídeles, creyendo que no viene como un mago, desde afuera, sino que te sostiene desde adentro, para que te juegues con responsabilidad ante la vida.

René Juan Trossero

miércoles, 20 de agosto de 2014

21 señales sutiles de abuso psicológico que podrías estar pasando por alto


#1 Tienes miedo. El comportamiento de tu pareja te asusta. Tienes miedo de pedirle o decirle algo porque no sabes cómo va a reaccionar.

#2 Interpretaciones negativas. Tu pareja te dice constantemente todo lo que haces mal y todo lo que necesitarías mejorar. Pero en lugar de ayudarte, no hace más que señalar tus defectos y comportarse como si fueras una causa perdida a la que no puede echar una mano porque es demasiado débil.

#3 Comparaciones dolorosas. Tu pareja te compara constantemente con tus amigas diciéndote que son más guapas y exitosas o simplemente te dice que son mejores que tú.

#4 Confusiones constantes. Te grita muy a menudo. Y cuando intentas contestarle de vuelta o probar que estás en lo cierto, pueden incluso arrodillarse para conseguir tu perdón.

#5 Te acusan sin razón. Te culpan por el comportamiento de un amigo, por cómo son los niños, por el divorcio de una amiga o por cualquier otra cosa.

#6 Celos posesivos. Siempre tiene algo negativo que decir sobre tus amigos, especialmente si son del sexo contrario. Odia cuando tus amigos te llaman y a veces te pide que cuelgues el teléfono. No les gusta que tengas una vida social activa.

#7 Tu autoestima se resiente. Te dice constantemente lo poco que vales y se enfada contigo porque  siempre buscas su aprobación. Pero cuando intentas hacer algo por tu cuenta, te reprocha que no serás capaz.

#8 Dos caras. Su actitud y comportamiento te confunden. A veces, es extremadamente cariñoso o cariñosa. Pero otras veces son dañinos o dañinas. Es tarea imposible predecir cómo van a reaccionar.

#9 Tienen un sádico o sádica interior. Parece sentirse mejor cuando te critican o señalan tus defectos. Parecen más felices cuando cometes errores.

#10 La humillación. Te humillan, especialmente cuando estás con amigos o gente que te admira.

#11 Grandes demandas. Esperan de ti cosas irrazonables y te demandan grandes cosas mientras en secreto esperan que fracases para decirte “¡te lo dije!”.

#12 Manipulación sexual. Tu pareja te manipula para que realices actividades sexuales que no te gustan. A veces incluso diciendo “otras chicas/chicos lo hacen, ¿por qué tu no?”

#13 Grandes confesiones. Tu pareja puede compartir sus problemas con los demás, pero cuando tu lo haces se enfada.

#14 Vuelve a todos en tu contra haciéndote sentir impotente. De esta manera nadie se pondrá de tu parte si algún día te revelas.

#15  El tratamiento del silencio, más conocido como que te “hacen el vacío”. Una pareja que abusa de ti psicológicamente trabaja mano a mano con la culpa y puede castigarte con el silencio hasta que te disculpes por oponorte a su decisión.

#16 Abuso físico. Algunas veces, tu pareja puede hacer uso del abuso físico tal vez sea un pellizcón, un bofetón o incluso una postura amenazante para asustarte cuando te opones a algo.

#17 Prohibido pensar. Les apasiona tener el control total de la relación. Te manipularán poco a poco hasta que pierdas toda la confianza en tu juicio. Acabas creyendo que no eres capaz de tomar decisiones sin su consejo.

#18 Soledad y dependencia. Pueden empezar diciéndote que no les gusta algún miembro de tu familia o tus amigos.  Luego te pedirán que dejes de ver a esa persona. Antes de que te des cuenta, tu pareja te ha aislado socialmente de cualquier persona que antes estaba cerca de ti. Y un día, abres los ojos, miras a tu alrededor y ves que si necesitas ayuda solo puedes acudir a tu pareja.

#19 Memorias emocionales. Te recuerda en cada discusión todas esas veces que cometiste un error. Constantemente saca a relucir los fallos que has cometido.

#20 Tus logros no valen nada. Tu pareja glorifica hasta el más pequeño de sus logros mientras los tuyos son minusvalorados.

#21 Negación. Si se te ocurre apuntarle que cumple alguna de estas señales lo negará. Puede que incluso intenten convencerte de que lo hacen para ayudarte.


Tomado de http://taispd.com/senalesdeabusopsicologico/?utm_content=buffer526d5&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

jueves, 20 de febrero de 2014

Amar es una actitud interior...


Muchas personas creen que es fácil amar y que solo necesitan encontrar a alguien quien amar. Peor aún, piensan que el problema está afuera y que lo que necesitan, es hallar a alguien que los ame.
El amor, siendo algo tan importante, pensamos que hay que dejarlo a la deriva, que ya se aparecerá el hombre o la mujer de mi vida.
Lo curioso, es que no operamos de la misma forma en otros ámbitos.

Por ejemplo, si quieres ser el mejor estudiante de tu clase, sabes que no lo dejas a la deriva. Cuestionas, investigas y pruebas formas de estudio para aprender y ser el mejor.
Si quieres ser el mejor bailarín de salsa, tienes que experimentar, equivocarte muchas veces y quedarte con tus mejores pasos.
Y en el amor, que es la meta que muchos anhelamos, creemos que solo debemos acostarnos en la hamaca y mecernos. El amor llegará solito.

Pensar que solo necesito una persona por la que sienta amor, equivale a pensar que voy a ser un magnífico guitarrista sin estudiar los principios básicos para tocarla, y que solo necesito la mejor guitarra. Y cuando la tenga…. ¡voy a tocar la quinta sinfonía de Beethoven!
Ilógico ¿verdad?

En el amor, primero tienes que comprender los principios básicos y la naturaleza humana.
¿Por donde empiezo ? Debes empezar por ti. Muchas veces juzgas a tus candidatos o parejas, por lo que has observado en tu familia.
Por ejemplo, piensas que si tu papá trata mal a tu mamá, es así en todas las relaciones. Y por eso dices que el matrimonio no es para ti. Si tu tía Juana te dice “Mira mi niña, los hombres solo lo que quieren es acostarse contigo” vas a ir con esa etiqueta y con esos lentes vas a ver a todos los hombres.

“Mira hijo, las mujeres son interesadas, con dinero ¡hasta baila el perro!” y como hombre, piensas que las mujeres solo piensan en tu billetera. Si tienes una baja autoestima, producto de la falta de atención de tus padres desde la niñez, vas a ir a una relación con la etiqueta de que no mereces ser amada, inconscientemente te saboteas, y cuando un hombre te trata bien, piensas que tiene muy mal gusto por haberte elegido ¡y lo acabas dejando! Eres hija de la mala vida, no cabe duda…

También, la falta de autoestima, hace que no desees pelear con tu pareja “para que vea que soy un amor” lo que no sabes, es que al no platicar acerca de las diferencias, estas se van acumulando en un “costalito” invisible que llevas a tus espaldas y ocurre que un solo problema menor, hace que ya no soportes la carga, le arrojas el costal a la cara  ¡ y le lees la lista de navidad!
Tu pareja se quedará sorprendida por el pequeño problema por el que te enojas. No es el pequeño problema. Es el cúmulo de todos, y que con uno más ya no aguantaste.

Pero también puede ocurrir que tengas tu costalito, y que tu pareja ni siquiera te de la oportunidad de arrojárselo. Se va de tu vida antes ¿por qué? Te guste o no, los problemas son la sal de la vida. Si no hay diferencias y diálogo, tu pareja se aburre, no encuentra ninguna emoción en ti, ya que a todo dices “si” y se va ¡pero si yo le aguantaba todo! me vas a decir. No debiste hacerlo. Tu pareja te hubiera agradecido más que le dijeras lo que no te gustaba de la relación, para que trabajaran juntos en ella.

Por eso, debes ir al encuentro del amor con total apertura ante la vida. Debes liberarte de las cadenas de las experiencias del ayer. Porque si juzgas con los lentes del pasado a tus parejas, no te permitirán apreciar la gran oportunidad que tienes en estos momentos ante ti.

Dicen que, debes en cuando, pasa un centímetro cúbico de la suerte delante de nosotros. Que debemos estar alerta para que, cuando este aparezca justo delante de nuestros ojos, atraparlo y no dejarlo ir.

Alguna persona decía que no ha vivido 25 años, sino que ha vivido el mismo día durante 25 años.

Y tú ¿Has vivido 10 relaciones diferentes o la misma relación 10 veces? Porque si repites una y otra vez las mismas experiencias, significa que hay algo en ti que tienes que liberar.

Significa que juzgas a las personas con tus experiencias del ayer. Abrete a la posibilidad, desde el fondo de tu corazón, de que esa persona puede ser diferente. Y conócela. No trates de ver características de otras parejas en ella.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Siete frases que mejoran la comunicación con la familia...


Cada día hay menos tiempo para compartir y dialogar en familia. Por eso no debemos olvidar que una comunicación clara y directa, facilita el desarrollo de un clima familiar positivo y promueve la resolución de conflictos familiares.

1. Te Amo

Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga: “te amo”. Atrévete a decirlo a la otra persona, a tu cónyuge, a tus padres, a tus hermanos, a tus hijos, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado.

2. Te Admiro

En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento: Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada… ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste esto a alguien?

3. ¡Gracias!

Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un ¡gracias!, no en forma mecánica, sino con pleno calor humano.

4. Perdóname, me equivoqué

Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez: “perdóname, me equivoqué”.

5. Ayúdame, te necesito

Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡Pide ayuda! Que también son muy importantes las palabras.

6. ¡Te escucho…háblame de tí!

¿Cuántas veces le has dicho a algún miembro de tu familia: “A ver, háblame, qué te pasa?”. Tal vez muchos problemas y mal entendidos se resolverían si tan sólo escuchásemos lo Que nos tratan de decir.

7. ¡Eres especial!

Es importante hacerles saber a tus seres queridos cuanto ellos significan para ti.

martes, 27 de agosto de 2013

A los padres de nuestro tiempo...


En el momento menos lógico, se les ha dado una tarea difícil. Ha colocado sobre sus hombros una obra de irrenunciable y enorme responsabilidad: la de formar y de conducir a los hijos.

Indica el camino, pero no marques el del hijo con derecho propio.

Que tu autoridad sea flexible, tus mandatos justos y tus argumentos comprensibles.

Que tu prohibición se ejerza con cariño… trata de razonar, antes que imponer y opinar sin sentirte infalible.

No te pases la vida aleccionando, como si sólo tú fueras el dueño de la verdad.

Exígeles a los hijos de acuerdo con la sensibilidad y el temperamento de cada uno, si algo tienes que imponer, que sea sin herir. Y si algo tienes que decir, que sea sin lastimar.

Enséñales a caminar para cuando no puedan ir llevados de tu mano.
Los hijos llevan retratada la imagen de su hogar, y generalmente obran de acuerdo con ella.

Dedícales tiempo, pues el hijo se siente importante y dichoso de que lo tomes en cuenta.
Hazlos fuertes, no insensibles.

Siémbrales la fe, de raíz y enséñales a usarla, porque con ella la tormenta puede convertirse en calma. El fracaso en victoria. Los defectos en virtudes, y el próximo día puede llegar el milagro del amanecer.

Dale a tu hijo amor todos los días.

De niño, su protector, de adolescente, se su maestro y de adulto el sabio.
Cuando el hijo fracasa, no tomes el camino de los reproches, sino de la solución y el aliento.

Si tu hijo triunfa, no tomes el camino de la vanagloria y la superioridad, sino el de lo que tuvo que exigirse y luchar, y lo generoso que fue Dios al premiar su esfuerzo.
Usa el sentido del humor, que desvanece muchas tormentas.

Déjales un campo de acción suficientemente amplio como para que se muevan solos. Y una libertad con espacio necesario para que crean que están manejando su vida, pero en el fondo sígueles los pasos, entiéndeles las miradas, ajústales el dinero y ábreles el corazón.

Zenaida B. de Argamasilla

jueves, 8 de agosto de 2013

BOLETA DE CALIFICACIONES


Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria - fue lo que la maestra me había dicho un día antes.
-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.
De ella dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.
Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.
Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.

De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:
“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta! ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” -“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos azotes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él. “¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”-Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.
Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.
Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:
-“Léele despacio y después toma una decisión...”.

Al leerla, vi que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:

Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7
Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6
Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7
Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7

Calificación promedio: 6.22

Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recamará de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo... pero eso era imposible.
Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: -“¡Te quiero papito" Cerró sus ojos y se durmió.

¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.

¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos?
Esmérate por sacar buenas calificaciones...

jueves, 9 de mayo de 2013

POR QUE SE CELEBRA EL DIA DE LA MADRE ?



El Día de la Madre se celebra en Guatemala el 10 de mayo de cada año. El origen de esta celebración converge por un lado, con los festejos religiosos católicos que se realizan, durante este mes, en honor a la Virgen María, Madre de Jesús; por el otro, con las fiestas de la primavera en el hemisferio norte, donde se celebra a las flores. Por eso se dice que mayo es el mes de las flores.

Pero, históricamente, esta celebración se remonta a la antigüedad Grecorromana. Se dice que en Grecia, específicamente en Creta y Atenas, se veneraba a la diosa Rhea, madre de Zeus, Poseidón, Hades, Vesta, Hera y Demeter con suntuosos ritos. Mientras que en Roma, hacia el año 250 a. C. se sabe que las fiestas eran dedicadas a Cybele, esposa de Saturno y madre de Neptuno, Júpiter y Plutón, donde era llamada de la “Buena Diosa” o “Madre de los dioses”.

Siglos más tarde, cuentan que en Inglaterra estas celebraciones habrían sido adaptadas para venerar a la Madre de Cristo, la Virgen María, dándole forma a una celebración que es más parecida a la moderna. La gente asistía a la iglesia de párroco con ofrendas y hacia finales del siglo XVI, se comienza a conmemorar el llamado “Mothering Sunday” o “Domingo de servir a la Madre”.

En este día, se acostumbraba dar permiso, con derecho a pago, a los que trabajaban en casas de familias ricas para que visitaran a sus progenitoras. Con el paso del tiempo, esta festividad se afianzó y se le fueron agregando otros ingredientes como, por ejemplo, una torta especial denominada “servir a la madre”.
 
Como resultado de su perseverancia, la primera proclamación del “Día de la Madre” la hizo el gobernador de West Virginia en 1910, celebrándose ese mismo año también en Oklahoma. Hacia 1911, este día especial fue celebrado en cada Estado de la Unión Americana. En diciembre de 1912, se creó la Asociación del Día Internacional de la Madre con el propósito de promover el reconocimiento internacional del “Día de la Madre”. En 1914, el proyecto se hizo realidad cuando el presidente norteamericano Woodrow Wilson firmó un decreto proclamando este día como fiesta nacional en todo el país.

Para celebrar el acontecimiento, las hermanas Jarvis adornaron la ceremonia con las flores favoritas de su mamá, los claveles. Desde entonces los claveles rojos se convirtieron en el símbolo de las madres con vida, y los claveles blancos en el símbolo de las madres que ya partieron.


Posteriormente, otros países se sumaron a la propuesta, aunque, no en todos se celebrase en la misma fecha. Así, en la mayoría de países de Europa se celebra el Primer domingo de mayo, como en Estados Unidos. Pero en algunos países de Latinoamérica, la fecha varía de acuerdo a acontecimientos locales.

Por ejemplo, en México es el 10 de mayo gracias a la instancia del periodista Rafael Alducín en el periódico “Excelsior” del 13 de abril de 1922; en Nicaragua se escogió el 30 de mayo, porque en dicha fecha se celebraba el cumpleaños de Casimira Sacasa, madre de la esposa de Anastasio Somoza; en Argentina lo celebran el tercer domingo de octubre.

En Guatemala, hubo peticiones a través del diario El Imparcial de 1922 para que se celebrara el “Día de las Madres” en la misma fecha que se hacía en México, pero la moción sólo tuvo eco en la década de 60, cuando por decreto presidencial dictado por Julio César Méndez Montenegro y en donde se asigna un día especial para celebrar a todas las madres guatemaltecas.
 

viernes, 8 de marzo de 2013

EL VALOR DE LA MUJER


Cuenta la leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.

Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:
tomo la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.

Mezcló tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la di al hombre.
Después de una semana, vino el hombre y le dijo: !!Señor, la la mujer que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella.

Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.

Paso otra semana. volvió el hombre y le dijo: Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la mujer que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto.

Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba. me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios devuélvemela!!! porque no puedo vivir sin ella!!

Ya veo, dijo Dios ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella.......

Anónimo.

viernes, 8 de febrero de 2013

Respira con amor

Foto: Respira con amor

El amor es siempre nuevo; nunca envejece porque no se acumula, no se guarda.
No conoce pasado; siempre es fresco, tan fresco como las gotas de rocío.
Vive momento a momento. Es atómico. No tiene continuidad, no tiene tradición.
A cada instante muere y a cada instante renace de nuevo. Es como el respirar: inhalas, exhalas; vuelves a inhalar, vuelves a exhalar. No acumulas nada en tu interior.

Si acumularas el aire, morirías porque se corrompería, dejaría de tener vida. Perdería su vitalidad, su cualidad vital.Lo mismo que ocurre con el respirar, ocurre con el amor. 
A cada instante es renovado. Siempre que uno resulta atrapado en el amor y deja de respirar, la vida pierde toda importancia. Y eso es lo que le sucede a todo el mundo: la mente es tan dominante que incluso influye sobre el corazón y lo convierte en posesivo. El corazón no conoce la posesividad, pero la mente lo contamina, lo envenena.

Recuérdalo:

¡Enamórate de la existencia!
Y deja que el amor sea como el respirar. Inhala, exhala, pero deja que el amor entre y salga. Poco a poco, con cada respiración tendrás que crear la magia del amor.
Conviértelo en una meditación: cuando exhales, siente que estás volcando tu amor en la existencia; cuando inhales, siente que la existencia está volcando su amor en ti. 
Y pronto descubrirás que la cualidad de tu respiración está cambiando; empezará a ser algo completamente distinto de todo lo que has conocido. 
Por eso, en la India, lo denominamos, “prana”, vida; no sólo respiración, no sólo es oxígeno. Hay algo más: la vida misma.

Osho

El amor es siempre nuevo; nunca envejece porque no se acumula, no se guarda.
No conoce pasado; siempre es fresco, tan fresco como las gotas de rocío.
Vive momento a momento. Es atómico. No tiene continuidad, no tiene tradición.
A cada instante muere y a cada instante renace de nuevo. Es como el respirar: inhalas, exhalas; vuelves a inhalar, vuelves a exhalar. No acumulas nada en tu interior.

Si acumularas el aire, morirías porque se corrompería, dejaría de tener vida. Perdería su vitalidad, su cualidad vital.Lo mismo que ocurre con el respirar, ocurre con el amor.
A cada instante es renovado. Siempre que uno resulta atrapado en el amor y deja de respirar, la vida pierde toda importancia. Y eso es lo que le sucede a todo el mundo: la mente es tan dominante que incluso influye sobre el corazón y lo convierte en posesivo. El corazón no conoce la posesividad, pero la mente lo contamina, lo envenena.

Recuérdalo:

¡Enamórate de la existencia!
Y deja que el amor sea como el respirar. Inhala, exhala, pero deja que el amor entre y salga. Poco a poco, con cada respiración tendrás que crear la magia del amor.
Conviértelo en una meditación: cuando exhales, siente que estás volcando tu amor en la existencia; cuando inhales, siente que la existencia está volcando su amor en ti.
Y pronto descubrirás que la cualidad de tu respiración está cambiando; empezará a ser algo completamente distinto de todo lo que has conocido.
Por eso, en la India, lo denominamos, “prana”, vida; no sólo respiración, no sólo es oxígeno. Hay algo más: la vida misma.

Osho

viernes, 4 de enero de 2013

Cuando el amor te llegue



Cuando el amor te llame, síguelo.
Aunque su camino sea arduo y penoso.
Y cuando sus alas te envuelven, entrégate.

Y cuando te hable, cree en él.
Aunque su voz desgarre tus sueños,
como el viento del norte agosta el jardín.
Porque así como el amor te enaltece, así te crucifica.

Así como te acrece, así te poda.
Así como te eleva a lo más alto,
y acaricia tus ramas más tiernas,
que palpitan bajo el sol,
así descenderá hasta tus raíces
y las conmoverá en un abrazo con la tierra.

Todo esto hará el amor en ti,
para que puedas entender los secretos de tu corazón.
Y convertirte, por ese entendimiento,
en un fragmento del corazón de la vida.

Khalil Gibran

miércoles, 2 de enero de 2013

Receta para un Feliz Año Nuevo



Ingredientes:

Tómese doce buenos meses. Téngase cuidado que estén plenamente libres de antiguos recuerdos de amargura, rencores, odios y celos. Límpiese de todo resentimiento y violencia.

Extráigale todas las manchas de mezquindad y pequeñez; en resumen asegúrense que estos meses estén totalmente libres del pasado.

Preparación:
Divida cada uno de éstos meses en 30 o 31 partes iguales, con excepción del segundo que habrá que dividirlo entre 28.

No trate de preparar la receta del año de una sola vez (muchos la echan a perder al proceder de esta manera), sino prepárese cada día de la siguiente manera:

Póngase en cada día doce partes de libertad, once de amor, diez de tolerancia, nueve de generosidad, ocho de amistad, siete de trabajo (a algunos no le dejan utilizar este ingrediente y le echan a perder el resto), seis de esperanza, cinco de descanso (no se omita este ingrediente), cuatro de amabilidad, tres de alegría, dos de sensatez y una de civismo.

Añada a todo esto una pizca de buen humor, otra de juego y una cucharada bien llena de cultura.

Agregue a la mezcla más amor y libertad y mézclese todo con mucha paz y salud.

Cocine con corazón ardiente, adornar con sonrisas y una pizca de poesía. Sírvalo con bienestar, dicha y jovialidad y ciertamente obtendrá un… MUY FELIZ AÑO 2013!!!

martes, 1 de enero de 2013

Oración de fin y principio de año

Para todos paz, salud, amor y prosperidad. Feliz Año Nuevo!


Padre, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias, por todo aquello que recibí de Ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario, aún sin estrenar y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mi, encuentren en mi vida un poquito de Ti.

Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.

Amén

jueves, 27 de diciembre de 2012

Sembremos sólo amor…


Una persona, un gesto, puede cambiarnos la vida. Pero así como pueden cambiárnosla a nosotros, también pueden cambiársela a los demás. Por eso es importante que siempre recordemos que somos personas, y que somos dueños de nuestros gestos. Y que al vivir en un mundo de relación, en contacto con otras personas, nuestra propia persona y nuestros gestos pueden cambiar la vida de los demás.

¿Nos pusimos a pensar simplemente en el valor de una sonrisa? Cuán diferente nos sentimos cuando se nos recibe con una sonrisa en lugar de una mueca o sólo con indiferencia. Qué distinto nos predispone la amabilidad, una palabra cálida, un gesto de cariño, una caricia, un beso, una manifestación de ternura… En cambio la groseria, el desprecio, la indiferencia, el maltrato, pueden destruirnos.

Tratamos de ir por la vida sembrando amor y respeto; y no siempre recibimos lo mismo. Pero eso no debe hacer que nosotros cambiemos, porque, entonces, estaríamos imitando modelos que repudiamos.

Si algo nos lastima tratemos de cambiarlo; y si no podemos, apartémonos de ello. Pero no emulemos su accionar. Recordemos que esas, nuestras acciones, pueden cambiar la vida de los demás. Y lo lindo es cambiar la vida de los demás para bien, para mejor. Lo bueno es cambiar lágrimas por sonrisas, tristeza por alegría, desprecio por consideración, odio por amor, maldad por bondad…

Siempre, lo bueno, es cambiar malo por bueno. Obremos de modo tal que, en nuestro paso por la vida de los demás, sembremos sólo amor. Seguramente cosecharemos más de lo que nos podemos imaginar…

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Las mejores fiestas



Vuelve en el tiempo y recuerda las mejores fiestas que hayas pasado de niño. Trae ese recuerdo nuevamente a tu memoria y velo muy claramente. Recuerda las vistas, los olores, los gustos y los tactos, y las personas que estaban allí. ¿Cuáles fueron algunas de las cosas que hiciste?

Si no tuviste unas fiestas maravillosas de niño, invéntate una. Hazla exactamente como te gustaría que fuera. Mientras piensas en esta fiesta especial, nota que tu corazón se esta abriendo.

Quizás, una de las cosas más maravillosas de esa fiesta particular fue el amor que estaba presente.

Permite que el espíritu del amor fluya a través tuyo. Lleva a tu corazón a todas las personas que conoces y te importan. Envuélvelos con amor. Sabe que puedes llevar este sentimiento especial de espíritu y amor de fiesta contigo donde vayas y todo el tiempo, no solo durante la época de fiestas. Eres amor. Eres espíritu. Eres luz. Eres energía. ¡Y Así Es!

¡Felices Fiestas, estimados!

Louise L. Hay

sábado, 22 de diciembre de 2012

Qué es la Navidad?


Navidad es un presente, no un pasado.
Navidad no es una fecha histórica a recordar, sino un presente que hay que vivir:
Cuando decides amar a los que te rodean. Ese día es Navidad.

Cuando decides dar un paso de reconciliación con el que te ha ofendido.
Ese día es Navidad.
Cuando te encuentras con alguien que te pide ayuda y lo socorres.
Ese día es Navidad.
Cuando te tomas el tiempo para charlar con los que están solos.
Ese día es Navidad.
Cuando comprendes que los rencores pueden ser transformados a través
del perdón.
Ese día es Navidad.
Cuando te desprendes aún de lo que necesitas, para dar a los que tienen
menos.
Ese día es Navidad.
Cuando renuncias al materialismo y al consumismo.
Ese día es Navidad.
Cuando eliges vivir en la alegría y la esperanza.
Ese día es Navidad.

Muy feliz navidad a todos mis amig@s que se toman la molestia de leerme y compartir conmigo... se les quiere mucho!

lunes, 17 de diciembre de 2012

Maneras de enfrentar la vida



Cada uno tiene una manera especial
de enfrentar la vida, de buscar la felicidad:
unos se quejan de la vida, otros agradecen a Dios;
unos buscan la felicidad en el dinero, en el sexo,
en los placeres y encuentran un mayor vacío
dentro de sí; otros entienden que la felicidad
es un estado del espíritu, es sentir la paz
en el corazón, es la manera de enfrentar la vida
dándole valor a aquello que realmente lo posee.

Mucha gente piensa que la felicidad está
en las cosas y después se queja del tedio
y de las frustraciones.

¡Qué cosa! ¡Cómo se huye de la vida!
Hay personas que pasan por algún problema
o sufren alguna desilusión y se van a desahogar
las tristezas en el alcoholismo, en las drogas,
en aventuras. Piensan que, actuando así,
van a olvidarlos. Y, además de no lograr nada,
crean todavía más de una situación difícil:
corren el riesgo de volverse dependientes
de esos vicios, cuyas consecuencias
todos conocen. Tenemos que enfrentar la vida,
enfrentarla cueste lo que cueste; huir nunca fue
y nunca será solución, además de seguir ahí,
el problema se agrava más todavía.

Tenemos la costumbre de buscar
en los demás la causa de nuestros fracasos,
¿será que realmente son los demás
los responsables por nuestros fracasos?
Si usted se equivocó de profesión, de vocación,
todavía es tiempo de cambiar, de arreglárselas,
de intentar otro tipo de trabajo, de vida.

Usted puede recomenzar todo de la nada,
si tiene coraje, en poco tiempo verá
su situación transformada.
Nunca es tarde para recomenzar una vida.

P. Juca

martes, 11 de diciembre de 2012

¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!

  Hoy que estoy profundizando mis estudios teológicos en la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre:

¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!


Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias para padres e hijos.
¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué le respondería a mi hijo, si él me hiciera esa pregunta?

Esta podría ser una respuesta:
¡¡Hijo, un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tu te has metido en la mía!!

Hace muchos años, gracias al profundo amor que mamá y yo nos tenemos, Dios permitió que llegaras a nuestras vidas y ocuparas todo nuestro tiempo. Antes de que nacieras, mamá se encontraba mal, no podía comer, y además debía guardar reposo, así que yo, tuve que encargarme de las tareas de la casa, además de mi trabajo.
Los últimos meses, antes de que llegaras a este mundo, mamá no podía dormir y tampoco me dejaba dormir a mí.

Antes de nacer los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de nuestro salario se gastaba en ti, en el médico que atendía a mamá, en medicamentos y en comprarte lo mejor. Mamá quería cómprate todo lo que veía para bebes, las mejores prendas, y lo más lindo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Llegó el día en que naciste y compramos un recuerdo para regalar a todos aquellos que vinieran a conocerte.

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras un reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras veces te sentías mal y llorabas todo el tiempo, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Comenzaste a dar los primeros pasos y tuvimos que estar detrás de ti todo el tiempo, ya no podíamos sentarnos tranquilos a leer el periódico, a ver una película, ni podía ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando menos lo esperaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
Y tu, me dices:

¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Todavía recuerdo el primer día que fuiste a la escuela. Tuve que llamar al trabajo y decir que no podía ir, porque tuve que acompañarte al colegio y estar contigo. Tú no querías entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, hasta que tomaras confianza.
A las pocas semanas ya no me pedías que no me fuera, y unos pocos días mas tarde, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??


Seguiste creciendo y nos pedías que te lleváramos al lugar en que te reunías con tus amigos, y que te dejáramos y te recogiéramos unas calles antes. Eras demasiado moderno y no se cuantas cosas más.
No querías llegar temprano a casa, te molestabas que te pusiéramos límites o reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos "desconocidos" para ti.
Y tu, me dices:

 ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Cada vez sé menos de ti, y lo que sé, es a través de los demás, ya no quieres hablar conmigo, dices que siempre te estoy regañando. Todo lo que yo hago está mal y te burlas de mí.
Y yo me pregunto, ¿Cómo con tantos defectos he podido darte todo lo que tienes?
Mamá se queda despierta y no me deja dormir preguntándome si has llegado a casa, diciéndome que es muy tarde y que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 de la mañana y no has llegado.
Solo cuando te oye entrar en casa y cerrar la puerta de tu habitación, podemos dormir.
Y tu, me dices:

¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Te aburre hablar con personas como nosotros, que no entienden el mundo de hoy, por eso sólo me buscas cuando hay que pagar algo, necesitas dinero para la universidad, o para tu diversión.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

¡¡Hijo, yo no me meto en tu vida… tu te has metido en la mía, y te aseguro que no me arrepiento de que lo hayas hecho y la hayas cambiado para siempre!!

Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti una persona de bien.
Además si no lo hago yo, otros se meterán en tu vida y esa es una responsabilidad que me corresponde a mí.

¡¡ Sólo los padres que saben como meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar y ser amados!!

“La paternidad no es un capricho o un accidente, es un don de Dios, que nace del Amor”



  

miércoles, 5 de diciembre de 2012

No sufras por amor




Acomodarte al estilo de vida de otra persona y tener una relación sentimental armoniosa implica esfuerzo y paciencia, pero este acoplamiento no tiene por qué ser doloroso ni una carga difícil de llevar. Si sufres por amor, analiza, reflexiona y toma cartas en el asunto.
Se piensa, de manera equivocada, que amar lleva implícita una buena dosis de dolor. Es más, algunas personas mantienen la firme creencia de que el sufrimiento está ligado a las relaciones de pareja y que se debe aprender a vivir con él.

Seguramente te preguntarás quién no ha sufrido por amor. Sin duda, todos lo hemos experimentado pero la reincidencia en sufrir una y otra vez radica en las malas elecciones, actitudes negativas y falta de amor propio. Estas ideas influyen para que las relaciones sentimentales se conviertan en una piedra de tropiezo en lugar de complementar tu vida y llenarte de felicidad.

¿Por qué sufrimos tanto?

En la mayoría de los casos, las personas están acostumbradas a llevar una vida llena de caos, estrés e insatisfacciones en todas las áreas de su vida familiar, laboral, académica y, claro, amorosa. Lo triste es que no hacen nada por detenerse y llevar una vida funcional. Al no trabajar en las áreas que la persona debe mejorar, esta inicia una relación amorosa altamente contaminada, plagada de un sinfín de esquemas negativos, temores, inseguridades y miedo.
Si eres reincidente en el sufrimiento por amor, sin duda estás descuidando algún área de tu vida y debes actuar de inmediato, pensando en que primero tienes que amarte a ti mismo antes de relacionarte sentimentalmente con otra persona.

Empieza por cambiar tú

La decisión de seguir sufriendo o de repetir los patrones está solamente en ti. Si deseas cambiar tus pensamientos y actitudes hacia el amor antes de relacionarte con alguien más, toma en cuenta:
Deja un área para ti, no te embarques en una relación por completo.

  1.     Sigue tus creencias, valores y filosofía de vida.
  2.     Evita idealizar a la persona amada.
  3.     Date tiempo para conocerlo/a.
  4.     El amor no implica abandonar tu rol social y las otras áreas de tu vida.
  5.     Trata de no vivir en el desamor, enfrenta tu pasado y cierra círculos.

Fuentes: psiquiatra Romeo Lucas, teléfono: 2361 6483; psiquiatra Héctor Aquino, teléfono: 5516 1302; y el libro Ama y no sufras, de Walter Riso

viernes, 30 de noviembre de 2012

Amar es querer la felicidad del otro




El amor jamás es acoso, es alegría, libertad, fuerza.
Y es el amor el que mata la angustia.

Allí donde falta el amor, nace el miedo y el aburrimiento.
El amor es arrebato, el amor es entusiasmo, el amor es riesgo.

No aman y no son amados, aquellos que quieren ocultar ó esconder sus sentimientos.

El amor es generosidad, el amor es entrega, el amor es intercambio.

Quien da mucho, recibe mucho a fin de cuentas
Porque nosotros poseemos aquello que damos.

Amar no es dañar al otro, dominarlo, sino acompañarlo en su camino y ayudarlo.

Saber aceptar al otro tal como es
Alegrarse de la felicidad que logre.

Amarlo en su totalidad, porque él es lealtad y belleza, defectos y cualidades.

He aquí las condiciones del amor.
Porque el amor existe en virtud de la indulgencia, del perdón y del respeto al otro.

 Martin Gray

lunes, 29 de octubre de 2012

Una sonrisa tras la tapia

Visitando una leprosería en una isla del Pacífico me sorprendió que, entre tantos rostros muertos y apagados, hubiera alguien que había conservado unos ojos claros y luminosos que aún sabían sonreír y que siempre decía «gracias» cuando le ofrecían algo.

Entre tantos «cadáveres» ambulantes, sólo aquel hombre se conservaba humano.

Cuando pregunté qué era lo que mantenía a este pobre leproso tan unido a la vida, me dijeron lo observara por las mañanas.
Y vi que, apenas amanecía, aquel hombre acudía al patio que rodeaba la leprosería y se sentaba enfrente del alto muro de cemento que la rodeaba.

Y allí esperaba... esperaba... hasta que, a media mañana, tras el muro, aparecía durante unos cuantos segundos otro rostro, una bella mujer que se paraba al frente y le sonreía con una hermosa y amplia sonrisa.

Entonces el hombre comulgaba con esa sonrisa y sonreía él también. Luego la mujer desaparecía y el hombre, iluminado, tenía ya alimento para seguir soportando una nueva jornada y para esperar a que, al día siguiente, regresara el rostro sonriente. Era su mujer.

Cuando lo arrancaron de su pueblo y lo trasladaron a la leprosería, la mujer lo siguió, y se instaló a vivir en el pueblo más cercano a la leprosería. Y todos los días acudía para continuar expresándole su amor.

«Al verla cada día - me dijo el enfermo - sé que todavía vivo.»

Muchos viven gracias a tu sonrisa, a tus palabras, a tu esperanza, a las migas de cariño que les puedas dar. No bajes los brazos. No dejes de sonreír y de tratar bien a los demás.


Autor: José Luis Martín Descalzo